INOCENCIA

En la delgada orilla de mi río
se intuye apenas la fuerza de tu oleaje.
Mi cauce es un riachuelo
que corre entre guijarros.
Nada sabe de sal o de mareas.
Aún no siente el impulso
que lo hará caer
inevitablemente
en el vértigo profundo de tu océano.

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Acerca de Flor Marina Yánez

Urbanista de profesión, música por crianza.... escribo, irremediablemente.
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