Premonición

Sé que mi sombra se alegra tanto como yo cuando nos encontramos por  en el patio. La colmo de atenciones, mientras paseamos. Si noto que está cansada doy algunos pasos, más allá, más acá, hasta llevarla al banco. Me contorsiono en medio de la luz para regalarle una cómoda postura. Jugamos a imitarnos: ensayo encogerme si se acuesta, cuando se estira me levanto.

Supongo  que reirá en silencio al verme tan macizo, tan coloreado. Ella en cambio, siempre viste de negro. No ha querido revelarme por quién guarda luto. Pero ahora, cuando cada vez son más los atardeceres y menos los mediodías, comienzo a sospecharlo.

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Acerca de Flor Marina Yánez

Urbanista de profesión, música por crianza.... escribo, irremediablemente.
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